Hoy las musas han pasado de mi… de las musas e inspiración

Pues si, llevo más de una semana en la que las musas han pasado de mi… como dice Serrat, andarán de vacaciones. Claro que no es la primera vez. Cuando era más joven, más impaciente, más inconformista (no es que ahora no lo sea, pero lo era mucho más), en estos momentos de crisis me subía por las paredes, me deprimía, mi autoestima bajaba 10 m. bajo tierra mientras yo suplicaba a los dioses que me devolvieran aquel don que una vez me regalaran, el de la creatividad. Ahora, más madurita y con varias crisis a mi espalda (y de tantos tipos), lo tomo tranquilamente. Sé que para que vuelva a sentirme tocada por la gracia divina tengo que superar su ausencia y como se dice, después de la tormenta siempre llega la calma o no hay mal que cien años dure.

En cierta forma es algo contradictorio, ya que mi cabeza sigue maquinando ideas, diseños y proyectos. Me levanto cada día con la rutina acomodada de sentarme en la mesa del taller, y reconozco que existe ese primer momento de frustración cuando de la idea a la acción hay un abismo infranqueable. Momentos de pánico después de cuatro martillazos mal dados… Si insisto en permanecer en ese templo llamado taller, doy por seguro que me cargo alguna pieza que quedó a medias. Las señales son fáciles de reconocer pero difíciles de aceptar.

Al final resultan días o semanas realmente provechosas ya que te dedicas a proyectos abandonados durante tanto tiempo, arreglar el backstage, lo que no se ve de cara al público… Fotos, papeles, web, emails y un largo etcétera. En medio de esto, algún momento de lucidez aparece y bocetas la idea en un papel cualquiera, una servilleta, un panfleto de publicidad olvidado en el fondo del bolso, lo que sea con tal de no perderla. Si puedes, lo mejor es largarse, desconectar. Yo soy madre y no desconecto ni durmiendo, así que sigo siendo productiva en otras áreas.

También, como no, pones al día tu hogar. He pintado el comedor. He arreglado el jardín. Limpieza a fondo de cocina. He puesto una estantería. He cambiado las lámparas. He lavado las cortinas. He discutido con la vecina. He comprado unos libros. Me he cortado el pelo a lo Eduardo Manostijeras. He adoptado un cachorro. Le he cambiado el nombre. Nos hemos ido a la playa. Hemos celebrado Haloween (odio esa fiesta). Y he matado muchas moscas.

Y ah! He terminado el catálogo! Es decir, por fin pude ordenar y completar la información que Mar (Dobleklik), mi informática y diseñadora preferida me pedía para terminarlo. Así que no me quejo de mi falta de mi inspiración, me está resultando productiva… aunque digamos que hoy me tocó la moral, por eso escribo este post, como terapia. Pensé que ya era tiempo, que mis cosas estaban en orden, que Leonardo (da Vinci, mi héroe) de nuevo iluminaría mi trabajo… y me senté en el taller con un precioso larimar entre las manos. Y nada. Y nada de nada. Y más nada de nada. Así que con dulzura, respeto y mucho amor, invoco a mi musa para que vuelva a mi lado, oh bella diosa, oh ser invisible lleno de gracia y sutileza, oh musa poderosa sóplame al oído para que esa cálida brisa encienda mi corazón dormido, retorna a mi oh tú, ser de infinita gloria.

Y a vosotros, también os pasa?

Sobre las musas griegas: 

http://www.pinturayartistas.com/las-nueve-musas-de-la-mitologia-griega/

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2 thoughts on “Hoy las musas han pasado de mi… de las musas e inspiración

  1. Creo que las musas sabían todo lo que tenías por hacer y decidieron esconderse un poquito 😉 …pero tranqui que ya mismo están llamando a tu puerta.
    Como siempre deseosa de ver tus nuevas joyas, pero como sé como va esto de la creatividad, cuando lleguen…llegarán!
    Todo a su tiempo ommmmmm

  2. Gracias Pintakuda! Eso eso, que llamen… ommmmmmm. 😉

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